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a Institut Oftalmològic de Catalunya
¿Qué
es la retinopatía diabética?
La retinopatía diabética consiste básicamente en
una microangiopatía o lesión de los vasos sanguíneos
más pequeños (arteriolas, capilares y vénulas)
de la retina, aunque también pueden afectarse vasos de mayor
tamaño. Esta microangiopatía se manifiesta en forma de
oclusiones, que ocasionan isquemia o falta de oxígeno a la retina,
y de extravasación microvascular, que ocasiona hemorragias y
edema de la retina.
¿Qué síntomas ocasiona la retinopatía
diabética?
La retinopatía diabética suele ser asintomática
hasta estadios avanzados de la enfermedad, en los que produce pérdida
de visión progresiva o brusca dependiendo del tipo de complicación
que aparezca. Por eso se aconseja revisión oftalmológica
en todos los pacientes con diabetes juvenil de más de 5 años
de evolución de su diabetes y en todos los diabéticos
adultos en el momento del diagnóstico.
¿Cuáles son las complicaciones de la retinopatía
diabética que pueden ocasionar pérdida de visión
o ceguera?
Las más frecuentes son: el edema macular (acumulación
de líquido en la retina), la hemorragia vítrea, el desprendimiento
de retina y las oclusiones vasculares.
¿Cuál es el tratamiento de la retinopatía
diabética?
Se ha de tener en cuenta que la retinopatía diabética
es una enfermedad crónica y que el tratamiento tiene como objetivo
principal el detener la evolución de la afectación ocular.
Es importante un adecuado control de los niveles de azúcar en
sangre. Con esto podemos retrasar la aparición de la retinopatía
o incluso hacerla regresar si está en estadios muy iniciales.
Una vez han aparecido las complicaciones el tratamiento se realiza mediante
fotocoagulación con láser y ocasionalmente mediante cirugía
endoocular o vitrectomía.
¿Hay
que tratar con láser a todos los pacientes con retinopatía
diabética?
En los estadios iniciales cuando la visión es buena no suele
ser necesario el tratamiento. Deben hacerse controles periódicos
cada 3 o 6 meses dependiendo del cuadro clínico. Cuando han aparecido complicaciones,
el tratamiento con láser se hace necesario. Está claramente
demostrado que la fotocoagulación con láser reduce de
forma importante el riesgo de pérdida visual y de necesidad de
intervención quirúrgica.
¿En que casos está indicada la intervención quirúrgica?
Cuando existe una hemorragia vítrea importante sin signos de
reabsorción y que impide la aplicación del tratamiento
con láser, debe realizarse una vitrectomía. En estos casos
el láser se aplica de forma endoocular, en el momento de la intervención
quirúrgica. También es preciso operar cuando existe desprendimiento
de retina asociado, hemorragias o proliferaciones de tejido que afectan
a zonas importantes de la retina. En ocasiones también se obtienen
respuestas favorables al tratamiento quirúrgico en casos de edema
macular (líquido dentro de la retina) que no responde al tratamiento
con láser.Consejos:
• El paciente diabético debe someterse a un control por
el oftalmólogo en el momento del diagnóstico de su enfermedad.
• Recordar que es necesario un control riguroso de la diabetes
por el endocrinólogo y de la retina por el oftalmólogo,
sobre todo en los pacientes tratados con insulina.
• La ceguera por retinopatía diabética puede reducirse
en gran medida si se sigue un control y tratamiento adecuados.
• Controle su presión arterial ya que la hipertensión
arterial puede contribuir a aumentar la severidad de la retinopatía
diabética.
• Evite fumar. El tabaco puede tener una influencia devastadora
una vez iniciada la retinopatía diabética.
• Ante la aparición de síntomas como la pérdida
de visión, enrojecimiento o dolor ocular debe consultarse al
oftalmólogo puesto que pueden ser síntomas de progresión
de la enfermedad ocular.
• La Diabetes Mellitus en general y la retinopatía diabética
en particular, son alteraciones progresivas que exigen un seguimiento
periódico con el fin de detectar precozmente complicaciones tratables
de la misma
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